“Eran muy buenas personas. Nunca los vi discutiendo ni teniendo problemas”.
Con esas palabras, vecinos y allegados describen a Ramona Aquino, de 39 años, y Jesús Jáquez, de 50, una pareja que durante años llevó una vida aparentemente tranquila y vinculada a la fe cristiana, pero cuya historia terminó en una tragedia que mantiene de luto al sector Hainamosa, en Santo Domingo Este.
Según las informaciones ofrecidas por residentes y allegados, Ramona era una mujer trabajadora, hogareña y una madre dedicada a sus hijos. Llevaba más de 15 años de relación con Jesús Jáquez, con quien tenía dos hijos.
La tragedia ocurrió cuando Jáquez, quien había perdido la visión debido a problemas relacionados con cataratas, habría disparado contra su pareja, provocándole la muerte. El hecho, según los testimonios recogidos en el sector, ocurrió en presencia de la hija mayor de la pareja.
Pero el drama no terminó allí.
Aproximadamente dos horas después, Jesús Jáquez habría utilizado nuevamente un arma de fuego para quitarse la vida, según las informaciones conocidas hasta el momento.
La doble tragedia ha dejado consternados a los residentes del sector, quienes aseguran que durante los aproximadamente siete años que la pareja llevaba viviendo en un segundo nivel de una vivienda de Hainamosa nunca escucharon fuertes discusiones ni observaron enfrentamientos entre ambos.
“Eran muy buenas personas. Nunca los vi discutiendo ni teniendo problemas”, relató una residente, visiblemente afectada por lo ocurrido.
Otro vecino recordó a Jáquez como un hombre que, pese a haber perdido la visión, acostumbraba desplazarse por el sector acompañado de sus hijos.
“Él se movía aquí en el barrio con la niña agarrada siempre”, contó el residente, quien aseguró conocer a la familia y calificó lo ocurrido como algo inesperado.
La pareja también era conocida por su vínculo con la iglesia. Vecinos y allegados afirmaron que ambos profesaban la fe cristiana y acostumbraban participar en actividades religiosas.
Sin embargo, tras perder la visión, Jáquez habría dejado de asistir con frecuencia a la iglesia, mientras que Ramona continuaba participando en actividades de la comunidad religiosa.
Aunque en el sector circulan versiones que apuntan a posibles celos como uno de los factores que pudieron desencadenar la tragedia, esta información no ha sido confirmada oficialmente y corresponde a las autoridades establecer qué ocurrió realmente y cuáles fueron las circunstancias que llevaron al fatal desenlace.
Lo que sí queda entre los vecinos es la imagen de una familia que, según quienes la conocían, llevaba una vida aparentemente tranquila y que hoy enfrenta una tragedia irreparable.
Dos hijos quedan en medio del dolor tras perder a sus padres en un mismo día, mientras Hainamosa intenta comprender cómo una pareja que, según sus vecinos, parecía vivir en calma terminó protagonizando una tragedia marcada por dos disparos y dos vidas perdidas.



















