El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió perdón frente a mujeres desplazadas por la violencia de las pandillas en Haití, y lamentó el martes no haber logrado movilizar al mundo para aliviar su sufrimiento.
En medio de una antigua escuela de Puerto Príncipe que acoge a más de 1,250 desplazados, Guterres, quien llegó a Haití el martes por la mañana, se sentó con algunas mujeres que le contaron cómo es su vida desde hace casi dos años en este lugar bautizado «Colombie».
«Llegué con mis cuatro hijos el 13 de noviembre de 2024, lo perdí todo«, relata una de ellas en esta sala de calor sofocante bajo los techos de chapa.
Los otros espacios están peor. «Cincuenta personas por aula, diez familias, ninguna intimidad«, continúa, mientras su vecina describe las plagas que los atacan, y a los niños privados de escuela.
«Les pido perdón por no haber sido capaz de movilizar a la comunidad internacional«, les dijo el jefe de la ONU.
Lamentó que «por desgracia» el plan de ayuda humanitaria de Naciones Unidas para 2026, cifrado en 880 millones de dólares, esté financiado en menos de una cuarta parte.
Estas mujeres forman parte de las aproximadamente 1.5 millones de personas que, según la ONU, se encuentran hoy desplazadas a causa de la brutalidad de las pandillas, que multiplican asesinatos, secuestros, violaciones y reclutamientos forzosos de niños.



















