Al menos 64 personas han muerto en el accidente ferroviario ocurrido este miércoles en la provincia española de Toledo, al sur de Madrid, confirmaron las autoridades locales.
Los servicios de emergencia siguen buscando cuerpos con ayuda de perros entrenados y podrían «aparecer aún más» cadáveres entre los viajeros de los dos trenes siniestrados, aseguró Emiliano García-Page, presidente de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, a la que pertenece la provincia de Toledo.
«Lo siento muchísimo por las familias y por toda la gente», indicó García-Page, quien detalló que por el momento se han confirmado 40 fallecidos en el tren de Iryo y 24 en el de alta velocidad (Ave) de Renfe, mientras que el número de heridos, de diversa consideración, se sitúa en 58.
Según comentó en una comparecencia ante los medios visiblemente emocionado, «todavía están pendientes los trabajos para desescombrar» la zona y «remover los amasijos del vagón».
«La previsión es que, según los bomberos, vayan a aparecer aún más» cadáveres, lamentó el político, quien definió el suceso como «una tragedia sin paliativos«.
Según comentó en una comparecencia ante los medios visiblemente emocionado, «todavía están pendientes los trabajos para desescombrar» la zona y «remover los amasijos del vagón».
«La previsión es que, según los bomberos, vayan a aparecer aún más» cadáveres, lamentó el político, quien definió el suceso como «una tragedia sin paliativos«.
Un choque en plena mañana
De acuerdo con la agencia EFE y el diario El País, la colisión ocurrió aproximadamente a las 8:54 de la mañana, hora española, en el kilómetro 118 de la línea ferroviaria.
El tren AVE había partido de la estación madrileña de Puerta de Atocha a las 8:00 de la mañana con destino a Sevilla, donde tenía prevista su llegada a las 10:39.
Según los datos facilitados por la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, en el tren de Iryo viajaban 147 pasajeros, incluido un bebé, mientras que el convoy de Renfe transportaba a 397 personas. En total, ambos trenes llevaban 544 viajeros.
Los primeros reportes describieron una escena de gran destrucción, con vagones fuera de las vías y pasajeros que necesitaban asistencia inmediata.
El servicio de emergencias 112 de Castilla-La Mancha movilizó ambulancias, bomberos y equipos de rescate, mientras las autoridadesregionales habilitaron espacios para atender a los afectados y a sus familiares.
La magnitud del accidente obligó a desplegar unidades adicionales de emergencia y a activar mecanismos especiales de coordinación.
Investigan las causas
Las primeras informaciones apuntan a un posible problema en los sistemas de seguridad ferroviaria.
La Cadena SER informó, citando fuentes gubernamentales, que el tren de Renfe habría recibido autorización para continuar su marcha pese a que una señal se encontraba en rojo y había otro convoy detenido en la vía.
Por su parte, El Español señaló que los investigadores examinan una posible avería en el sistema de seguridad LZB, que habría obligado a utilizar procedimientos alternativosde señalización.
Sin embargo, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha indicado que todavía no se ha determinado oficialmente la causa de la colisión.
El organismo analiza los registros de sus sistemas y la secuencia de los acontecimientos para establecer las circunstancias en que ocurrió el accidente.
La tragedia de Adamuz
El accidente de Toledo revive el recuerdo del siniestro ocurrido el 18 de enero de 2026 en Adamuz, provincia de Córdoba, cuando un tren de Iryo que viajaba desde Málaga hacia Madrid descarriló y parte de sus vagones impactaron contra un Alvia de Renfe que se dirigía a Huelva.
Aquel accidente dejó 46 fallecidos, de acuerdo con el balance recogido por Málaga Hoy, y abrió una investigación judicial y técnica sobre las condiciones de la infraestructura ferroviaria.
Las investigaciones preliminares apuntaron a una posible fractura de un carril relacionada con una deficiencia en una soldadura, aunque las causas definitivas todavía no habían sido establecidas.
La investigación quedó en manos de unjuzgado de Montoro y de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios.
El choque de Adamuz constituyó un acontecimiento especialmente grave para el sistema ferroviario español, considerado durante décadas una referencia internacional por la extensión de su red de alta velocidad.
Dos tragedias en el mismo año
La coincidencia de dos accidentes mortales de gran magnitud en menos de un año vuelve a colocar bajo escrutinio los mecanismos de prevención, mantenimiento y control del tráfico ferroviario español.
En ambos casos estuvieron implicados trenes de las compañías Renfe e Iryo, aunque las circunstancias conocidas de los siniestros son diferentes y no existen conclusiones técnicas que permitan establecer una relación entre sus causas.
Mientras en Adamuz las pesquisas se han concentrado en las condiciones de la infraestructura, en Toledo las primeras hipótesis se orientan hacia los procedimientos de señalización y circulación.
La reiteración de accidentes graves también plantea nuevos desafíos para las autoridadesencargadas de supervisar una red que transporta diariamente a miles de pasajeros.
Suspenden circulación ferroviaria
Tras el choque, Adif anunció la interrupción del tráfico de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía.
Renfe activó su plan de asistencia a las víctimas de accidentes ferroviarios y a sus familiares, además de habilitar el número telefónico 900 10 10 20 para ofrecer información.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, suspendió su agenda para trasladarse a la zona del accidente, mientras que el ministro de Transportes, Óscar Puente, informó que se encontraba en el centro de control recopilando información sobre lo ocurrido.
El Gobierno español y los principales partidos políticos también suspendieron actividades de precampaña ante la gravedad de la tragedia.
Con las operaciones de rescate todavía en marcha y la investigación en sus primeras etapas, España enfrenta una nueva emergencia ferroviaria que se suma a la de Adamuz, ocurrida apenas nueve meses antes.
Los balances consultados este miércoles presentan diferencias: RTVE y El País publicaban al menos 30 fallecidos, mientras que El Españolelevaba la cifra a 50, atribuyéndola a Protección Civil. La cifra de 50 debe tratarse como provisional hasta su confirmación oficial

















